IV Respiro Azul en Caparacena (Granada)

Del viernes 30 de octubre al lunes 2 de noviembre de 2020, volvemos a los orígenes de nuestro Respiro: el Hotel Amalurra en Caparacena (Granada) acogerá la IV edición de esta experiencia transformadora. ¿Te lo vas a perder?

Si lo que buscas es descanso + liberación + reconexión, ¡estás en el lugar correcto!
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Cómo nació el Respiro Azul

En una conversación entre hermanas surge un bonito deseo con envergadura de sueño:
–¿Por qué no hacer un Retiro? Con toda tu formación, tu conocimiento, tu experiencia, ¡estás obligada a hacerlo!

La más joven, Natalia, es Coach y una enamorada del Quiromasaje. Su hermana Present está formada en Hatha Yoga, Yoga Terapéutico, ECM, TPC, Abdominales sin Riesgo, Coaching…

Hay una palabra que surge, un color: Azul.
Azul es el mar que las enamora a las dos. Azul es el cielo que no tiene límites.

Se suma un tercero que aporta una reflexión:
– ¿Un retiro? Umm… No me gusta la palabra retiro, induce a huida, a escape, a no afrontar lo que hay que afrontar. Y nosotros nos dedicamos a buscar el encuentro con uno mismo, con lo que es.

Le viene a la cabeza una idea, sin pensarlo mucho, sin pasarlo por la mente la suelta:
– ¿Qué tal … Respiro?

Respiro Azul es un proyecto que se fue haciendo por sí solo, de manera natural. Cuando tomas la decisión aparece el cómo.
Ya no es un sueño. Se concretó el Puente de todos los Santos de 2019 y superó nuestras expectativas.

Muchas horas de formación, mucho valor invertido, mucha experiencia acumulada y una indisimulada necesidad de divulgar aquello que nos ha servido. El cóctel de trabajo corporal en diferentes niveles –enfocado a liberar tensiones y descansar profundamente– unido a la gestión emocional y la fijación de objetivos produce cambios, transforma.

Es solo un respiro, un pequeño alto en el camino suficiente para tener claridad y trazar metas más alineadas contigo.

Solo es un comienzo, pero ¡qué comienzo!

Juanma Rodríguez

Hablar de mí es hablar de un niño inseguro, temeroso de vivir. Un niño sobreprotegido que construyó murallas a medida que se sentía invadido en la vida. Hablar de mí es hablar de una infancia presidida por mi madre, a la que quería hacer feliz, y por una adolescencia dominada por mi padre, quien yo quería ser.

Mi juventud no fue gran cosa, universitario sin entusiasmo y seductor de “vía estrecha”. No me bastó con imitar a mi padre en lo que me hacía bien, que lo imité también en lo que no tenía que ver conmigo. Por fuera fachada de joven prometedor con el objetivo de ser juez, que se entretenía en la empresa de su padre yendo de Feria en Feria y manejando mucho dinero. Por dentro, un niño roto, escondido de sí mismo, ocultándose tras la sombra de otros proyectos sin un propósito real y propio en la vida. Visto así parece deprimente, pero tengo que reconocer que en medio de todo esto nunca me abandonó cierto sentido sibarita de la Vida. Que hubo momentos de disfrute y que los momentos complicados hicieron asomar virtudes insospechadas en mí.

Pero hablar de mí, sobre todo es hablar de alguien que huía de sí mismo, que no se permitía averiguar quién era verdaderamente y que fraguó una íntima relación con la culpa. Alguien que durante gran parte de su vida vivió en parálisis, sin ilusión ni compromiso consigo mismo.
Ese fue mi siglo XX.

Mi siglo XXI comienza en los estertores del anterior (septiembre de 1999). Conocí a Present.
¿Y desde entonces hasta ahora? Veinte años de descubrimientos, de crisis, de cambios, de búsqueda, de aprendizaje, de dolor, de conquistas, de pérdidas, de alegrías, de Amor y de reencuentro.

No cabría aquí lo que puedo decir de Present. Baste afirmar que movió lo que no se movía, no sin esfuerzo, no sin resistencias, no sin dolor. Siento que a un alto precio para ella. Pero no es tema para este momento ni lugar. Present, inabarcable, y su impacto en mí, merecen mucho más que unas líneas. Llegará.

Nada es comparable a la experiencia, lo demás son palabras, entelequias, “pajas mentales”. Abrirse a la experiencia, dejándote acompañar por los miedos, te transporta a otro sitio dentro de ti. He aprendido de la potencia de lo sutil y que es verdad que todo empieza dentro de ti.

Yoga, Estiramientos de Cadenas Musculares y Coaching. Tres patas para conocerse y comprenderse. Tres áreas de conocimiento y experiencias que han ocupado estos últimos diez años y que han transformado el sufrimiento en esperanza, el vacío en propósito, lo muerto en Vida.

Ojalá encuentres aquí eso que quieres y que eso te lleve a lo que necesitas.

Present Soria

¿A ver si te suena? Un evento traumático marca un antes y un después. Una lesión complicada es el punto de arranque de una búsqueda para encontrarse mejor, donde cada hallazgo se ha revelado como un tesoro. Una travesía disfrutada al mínimo detalle que me llevó desde el Hatha Yoga, haciendo una parada vital en el Yoga Terapéutico, para descubrir después ECM y TPC. Enamorada de la “Anatomía para el Movimiento”, me he formado también en “Abdominales Sin Riesgo”. Y la guinda a mi formación ha sido incorporar la herramienta poderosa del Coaching.
En todas estas disciplinas me he formado con los mejores, hay un apartado donde te hablaré de mis referentes. Pero hay más, porque este camino ha estado jalonado por encuentros con diversas terapias y con otros profesionales que han ejercido una notable influencia en desvelar quién soy verdaderamente: Psicología, Terapia Gestalt, Hipnosis Eriksoniana, “Niño Interior”, Bioneuroemoción, “Curso de Milagros” … Todas y todos cumplieron un papel en su momento, y de todas y de todos he tomado lo que ha resonado más conmigo.
No puedo dejar de mencionar la influencia en mí y el deseo de profundizar en la Gimnasia Consciente. Y muy especialmente, el Amor que profeso por la Consciencia Sensorial, de la que soy practicante devota cada vez que surge la oportunidad.
Todo esto forma parte de mí desde hace más de diez años. Pero soy más cosas. Madre desde hace catorce, un embarazo gemelar llegó sin avisar y en el empeño de corresponder a un desafío tan grande me dejé algunas heridas, me cuestioné y, sobre todo, crecí. Hoy acompaño a dos princesas intentando no creer que tengo todas las respuestas ni que mis respuestas son las mejores ni que mis respuestas tienen que ser las suyas. Aprendo cada día en el proceso, sobre todo aprendo de ellas, lo hago desde que nacieron, desde antes incluso.

Soy hija, disfruto de mi madre cada día. Tengo el privilegio de tener otra madre, mi tía, que me ha rescatado tantas veces como yo he necesitado, más de las que ella es consciente. Porque el recuerdo de la niña feliz que yo fui habla de un camino desde el cortijo hasta la huerta, acompañando a mi tía y mi abuelito. Allí me arrojaba a la hierba, como hacía Heidi, pero yo sí me hacía daño.
Perdí a mi padre hace ya casi veinte años y no hay un día de mi vida que no haya pensado en él. Tuve el privilegio de acompañarle en todo su proceso de enfermedad hasta el último momento y el último detalle y cuando digo el último momento y el último detalle soy precisa y fiel a la verdad más concreta.
Soy hermana y lo practico. Hay un hermano mayor al que amo aunque apenas vea. Hay una hermana de similar edad que ha sido mi compañera de aventuras y desventuras, que seamos diferentes le ha dado mayor riqueza a una relación de generosidad y apoyo mutuo sin límites. Y hay una hermana menor que ha protagonizado muchos de mis desvelos y con la que he ejercido de madre desde hace casi treinta años.

Hace más de veinte años que uní mi vida a Juanma.
Si tuviera que definirme hablaría de Pasión por encima de todo. No puedo entender la Vida sin ese entusiasmo que te hace indagar, buscar, persistir. Sin esa chispa que se enciende y nunca se apaga. A veces se apagó, pero encontré maneras de prenderla otra vez. De mi madre aprendí a disfrutar de las pequeñas cosas, de mi padre admiré su gallardía y dignidad para afrontar el dolor. Aprendí tanto de tantos. Porque soy una aprendiz, alguien que cada día aprende, que todavía se asombra, que afronta el vivir con la curiosidad de aquella niña que creía ser Heidi.
No puedo decir más, porque todavía estoy conociéndome. Si acaso, una cosa más. Hay un afán muy profundo y muy adentro en mí: transmitir los tesoros que la Vida me ha revelado a través de esa inquietud que siempre me ha movido. Y en esos tesoros hay un denominador común: trabajar el cuerpo es una llave maestra para abrir muchas puertas que conducen a lo que verdaderamente somos. Para desenmascarar a ese personaje que construimos para sobrevivir en este mundo. Seguro que no es el único camino, pero es el que conozco y en el que creo.
Bienvenid@…

Natalia Soria

Natalia es el detonante, la guinda, Natalia es el pretexto, el por qué y el para qué: sin Natalia no habría nacido Respiro Azul, no sería lo mismo, sería otra cosa.

Un objetivo en un trabajo grupal de Coaching fue la chispa que prendió en ella y se propagó en sus dos compañeros. Ella es insultantemente joven, pero tiene un trabajo personal profundo, porque desde muy pequeña conoció la pérdida y no tuvo otra opción que afrontarla.

Ella es Coach, le encanta divulgar en redes su conocimiento en Coaching Estratégico, pero sobre todo ama el Quiromasaje y eso se traduce ya no en clientes, sino en fieles seguidores de su trabajo corporal.

Ella tiene una cuenta pendiente con la Sociología, carrera que inició, pero no continuó. Ella puede ser lo que ella quiera, su inmenso potencial solo es comparable a la entrega y talento de sus reparadores masajes.

Natalia es un “lujo”, lleno de frescura en Respiro Azul.

El nombre de Respiro Azul

Aparte de lo manido del término, hay algo semántico en la palabra retiro que nos produce rechazo. Retiro induce a apartarse de algo, a huida. Y nada más lejos de nuestro propósito.

Nuestro tránsito por el trabajo corporal, que forma parte en un 80% del Respiro Azul, nos habla de encuentro con uno mismo, con la verdadera esencia, con ese yo auténtico, oculto con los miles de máscaras y disfraces que adoptamos para sobrevivir.

Estiramientos de Cadenas Musculares, Trabajo con el Potencial Corporal y una concepción muy Terapéutica –no exenta de energía– del Yoga, horadan las corazas protectoras del ego. Lo hacen de una manera sutil, pero implacable. El descanso físico es profundo y lo es así, porque llega acompañado de un descanso mental real. Es lo que tiene ir pidiéndole permiso al cuerpo, sin forzar; manejando un paradigma desconocido todavía por muchos, demasiados.

Y es un Respiro porque solo son tres días: y tres días, suficientes para tomar aire y vivir una experiencia de cuerpo y mente, y así desconectar de lo accesorio y reconectar con lo importante. Tres días intensos en descanso, en liberación de tensiones profundas, físicas y emocionales. Tres días para abordar el cuerpo desde otro sitio, con otro concepto, con otra mirada. Con la convicción de que a través del cuerpo accedemos a la experiencia del momento presente y, por ende, a lo real. Con la experiencia contrastada de que cuerpo y mente son uno y que mientras más los hayas distanciado, más fuerte y más especial será su reencuentro.

Azul porque azul es el mar en su inmensidad; azul, porque azul es el cielo, inabarcable. Inmenso, inabarcable como nuestra esencia, como tú.

Recomendaciones para practicar desde casa

Antes de nada, recordarte que yo sí tengo que verte, por lo que necesito que enfoques la cámara de tu dispositivo hacia tu espacio de trabajo, y así asegurarme de que sigues bien la práctica.

Preparación del espacio: necesitas una habitación calentita (al relajarte, baja la temperatura corporal), apoyarte sobre una superficie firme y aislante (preferentemente antideslizante, como una esterilla de yoga; una alfombra cómoda puede valer, o una manta incluso si necesitas un poco más de ‘amortiguación’ para tu columna) y suficiente amplitud para que puedas mover brazos y piernas en cualquier dirección (prueba a moverte como si hicieras una mariposa en la nieve).

Materiales: En ECM utilizamos también materiales específicos y artesanales para determinadas posiciones. Te aportamos soluciones caseras como alternativa. Ten siempre a mano algún bloque (libros forrados pueden servir), toallas y/o cojines varios, una manta por si te entra frío. Iré poniéndote alternativas a materiales como el rodillo o la pelota.

Algunos conceptos básicos: necesitas haber integrado ya algunas ideas como la anteversión/retroversión de pelvis, el eje del brazo/pierna, «colocar» la respiración, etc.

¿Embarazada? Puedes realizar las sesiones (cuidado con las pocas posiciones boca abajo), eso sí con la precaución de moverte más –no permanezcas mucho rato quieta, si no estás cómoda– y estar especialmente atenta, a la escucha para hacer tus pausas, respirar, etc.

Y recuerda siempre: no fuerces, no sobrepases nunca tus límites (sensación de pinchazo, quemazón, desgarro). A veces el estiramiento puede ser incómodo (sentir la tensión, notar entumecimiento, cosquilleos, respiración que se altera, etc.) pero no se trata de «soportar», cuídate.

Beneficios de los Estiramientos de Cadenas Musculares

  • Al liberar tensiones disfrutas de un descanso profundo
  • Cuidas tu columna vertebral, eliminando o reduciendo muchos dolores de espalda
  • Regulas el sistema nervioso
  • Liberas la respiración
  • Previenes lesiones en el deporte o en la vida diaria
  • Favoreces la circulación sanguínea y linfática
  • Alineas tu corporalidad de forma natural
  • Al alargar la musculatura y darle descanso, la preparas para optimizar luego su rendimiento
  • Puedes disfrutar de la práctica y sus beneficios a cualquier edad y con cualquier complexión física, incluso con lesiones
  • Propicias una rápida y profunda calma mental
  • Despiertas los sentidos, la consciencia sensorial
  • Aunque se realiza en grupo, ECM es una práctica individual donde tiene mucho que ver tu apertura, disponibilidad y confianza, no hay resultados previsibles