En fecha aún por concretar, volveremos a encontrarnos en el Hotel Amalurra (Caparacena, Granada) para disfrutar de algo más que unas vacaciones. Invierte en salud, descansa y déjate llevar: te acompañamos en la experiencia de re-conectar profundamente con tu cuerpo, mente y emociones para que encuentres tu fuerza, equilibrio y bienestar.

El lugar cuenta con las medidas de seguridad necesarias y aconsejables por la situación. Ponemos a tu disposición todos los ingredientes para que vivas una nueva experiencia integral; empezando por el lugar mismo, que como puedes ver es una maravilla:

 

Entorno paradisíaco · Espectacular sala para practicar · Riquísima comida vegetariana

Practicaremos:

ECM · TPC · Yoga Terapéutico · Abdominales Sin Riesgo · Coaching · Hatha Yoga · Dinámicas · Gestión Emocional · Masajes

Con el objetivo de que te lleves:

Experiencia cuerpo-mente · Descanso profundo · Transformación · Claridad para establecimiento de metas

 

Liberación, transformación, crecimiento, descanso profundo, vivenciar tu cuerpo, conectar cuerpo y mente…

Todo esto cabe en este evento que es una parada en la Vida, un respiro, para que te adentres en la experiencia directa de tu cuerpo con una mirada diferente, con un paradigma nuevo, donde lo importante es la escucha propia, sin expectativas.

Combinando distintas técnicas cuyo hilo común es el cuidado de la persona, vamos liberando capas de tensión, conectando con la calma, y atendiendo las emociones que emergen, consecuencia del proceso.

Durante varios días practicaremos Estiramientos de Cadenas Musculares, Trabajo con el Potencial Corporal, Hatha Yoga, Yoga Terapéutico, Abdominales sin Riesgo, Quiromasaje, Coaching …  Todo al servicio del descanso físico y emocional, sin perder de vista el establecimiento de objetivos vitales.

En un entorno paradisíaco, con una sala espectacular, creamos un espacio de protección donde las distintas prácticas van a producir el necesario desgaste del personaje para dar paso a lo que está detrás.

Nos apartamos de la noción de Retiro al uso, porque no huimos de nada: más bien nos detenemos brevemente, para reencontrarnos con lo que verdaderamente somos, y así reemprender la ruta más enfocados y disfrutando del camino